Los contratos por obra o faena son parte del día a día de la construcción: un trabajador se contrata para una obra determinada, la obra termina, se finiquita y, si hay otra obra, se le vuelve a contratar. En el papel es un ciclo simple. En la práctica, cuando se repite una y otra vez con las mismas personas, es uno de los temas laborales que más atención requiere.
Este caso corresponde a una empresa constructora cuyos trabajadores rotan entre obras y áreas. Sus contratos son, en su mayoría, por obra: al terminar cada una se cierra, se firma el finiquito y se vuelve a contratar para la siguiente, a veces con la misma renta y a veces con otra, según el presupuesto. Su sistema actual, además, complica la visualización de liquidaciones y contratos, y el soporte no ha sido el esperado.
La construcción trabaja por proyectos, y los equipos se arman y se desarman al ritmo de las obras. Por eso el contrato por obra o faena es una figura tan común: se pacta para un trabajo específico y determinado, y termina cuando ese trabajo concluye.
El Código del Trabajo (artículo 10 bis) establece que las distintas tareas o etapas de una misma obra no pueden ser objeto de contratos por obra sucesivos; si eso ocurre, el contrato se entiende de plazo indefinido. Según la Dirección del Trabajo, en cambio, una vez terminada la obra y firmado el finiquito, el trabajador sí puede ser recontratado para una obra o faena distinta. En cada caso se analiza si se trata de una obra distinta o de una continuación de la anterior; conviene revisarlo con un abogado laboral.
“La mayoría de esos contratos están por obra. Entonces inicia una obra, termina la obra, se cierra, se hace un finiquito y se vuelve a contratar por otra, y a veces por la misma renta o por más, depende del presupuesto.”
Encargada de remuneraciones, empresa constructora
El ciclo de finiquitar y recontratar exige orden documental: saber cuándo terminó cada obra, qué contrato corresponde a cuál, cuánto se pagó de finiquito y con qué criterio. Cuando esa información vive en carpetas, planillas o en un sistema de remuneraciones poco flexible, cada recontratación se vuelve una tarea manual, con riesgo de errores.
A esto se suma el cálculo mismo del finiquito por obra. En contratos vigentes por un mes o más, la ley contempla una indemnización equivalente a dos días y medio de remuneración por cada mes trabajado (Ley 21.122), con reglas que dependen de las fechas del contrato. Hacerlo a mano, trabajador por trabajador, multiplica la probabilidad de equivocarse.
El resultado es una gestión de contratos por obra o faena que depende de quien la lleva, sin una visión clara de la situación de cada trabajador.
Conoce el ERP para constructoras de Defontana: cuenta con un software de remuneraciones y gestión de personas para construcción que ordena el ciclo completo de contratos, finiquitos y liquidaciones.
El cambio más directo es que cada cierre de obra deja de ser una operación manual: el finiquito se calcula en el sistema, el documento se genera desde un formato y queda registrado junto al resto de la información del trabajador.
También cambia la tranquilidad del equipo de remuneraciones: con los datos ordenados es más fácil revisar la situación contractual de cada persona antes de recontratar, y llevar la conversación con un abogado laboral con información clara.
Los contratos por obra o faena son una herramienta legítima y muy usada en construcción, pero exigen cuidado: lo que no procede es fraccionar una misma obra en contratos sucesivos.
Contar con el software de remuneraciones para construcción de Defontana, que ordena los contratos, calcula el finiquito por obra y deja todo documentado, no reemplaza el criterio legal, pero sí evita que el ciclo de obra, finiquito y recontratación dependa de planillas y de la memoria de una persona.
Según la Dirección del Trabajo, sí: una vez terminada la obra y firmado el finiquito, el trabajador puede ser recontratado para una obra o faena distinta. Lo que no procede es contratar por etapas de una misma obra. Conviene revisar cada caso con un abogado laboral.
Sí. El software de gestión de personas de Defontana calcula el finiquito por obra conforme a la Ley 21.122 y a las disposiciones de la Dirección del Trabajo, según las fechas del contrato.
Sí. El software de gestión de personas de Defontana integra la firma digital de documentos laborales y un gestor documental para mantenerlos ordenados.