Blog Defontana

Informacion y ayuda

La Crisis se Acabó!

La Crisis se Acabó!

Por Diego González, gerente general de Defontana

Aunque la Economía se encuentre en una fase de decaimiento, con muy baja actividad de consumo e inversión, no significa que esté estancada; sólo marcha a paso más lento; y, según los expertos, lo más probable es que se ralentice aún más. De hecho, el Banco Central ajustó el promedio de las estimaciones del PIB para este año a 2,5% y para el 2015 a 3,3%.

No obstante, son estos períodos donde la innovación y el emprendimiento pueden transformarse en herramientas claves para impulsar el crecimiento. Para ello, es necesario transformar la dificultad en oportunidad y entender que cualquier crisis se acaba al momento de tomar las medidas adecuadas.

La competitividad no está asociada a un tema económico, sino más bien a una visión optimista, de largo plazo, y a la manera en que se pueden aprovechar las circunstancias y la infraestructura con la que se cuenta. Para ello, el buen uso de las tecnologías es un excelente aliado. Y para los que entiendan esta premisa, la crisis habrá terminado.

Hoy, de hecho, es posible acceder a soluciones 100% web, sin necesidad de gastar en infraestructura, tampoco en mantención ni personal especializado. Con sistemas on line o en la nube es posible manejar procesos,  a muy bajo costo, llevar la contabilidad, facturar electrónicamente, evaluar las ventas, realizar informes y, en definitiva, administrar un negocio desde cualquier momento y lugar, con información relevante, en línea, para una mejor toma de decisiones. Eso, indudablemente redunda en una mayor eficiencia y competitividad.

En el mercado actual existen diversas soluciones – a bajo costo- para  optimizar los recursos empresariales  y  sus procesos.  En ese sentido, los software de gestión tienen un papel fundamental, al contribuir al aumento de productividad y a la mejor toma de decisiones en pro de la organización que los utiliza. Por lo mismo, debieran éstos ser una prioridad a la hora de invertir.

Debemos convencernos de que la crisis se acabó y enrielar los esfuerzos en aquello que nos permita competir y crecer. Sin duda, lo que puede ser bueno para una compañía lo puede ser también para el país.