El presupuesto para empresa minera no se arma como el de un negocio de oficina. Cada faena tiene su contrato, sus turnos, sus equipos y su ciclo de cobro, y el resultado de la empresa es la suma de esas piezas. Por eso conviene presupuestar por faena y luego consolidar, en lugar de proyectar un total general que esconde qué contratos dejan margen y cuáles no.
A esto se suma que la operación ocurre lejos de la oficina: los gastos se registran en momentos y por personas distintas, y es habitual que el costo real de una faena se conozca recién al cierre del mes.
Lista cada contrato vigente y los que esperas ganar, con su fecha de término, su volumen estimado y su condición de reajuste. Distingue entre lo asegurado, lo probable y lo que aún es solo una posibilidad, y asigna a cada categoría un nivel de prudencia distinto. Para los contratos que vencen en 2027, define si esperas renovarlos y en qué condiciones, porque de esa decisión depende buena parte del ingreso del año.
Para cada faena estima el personal y sus turnos, el arriendo o la depreciación de equipos, el combustible, las mantenciones programadas y la logística de terreno. Usa como base el costo por unidad de servicio de 2026 y ajústalo por los cambios previsibles.
Un dato específico de 2027 que no puedes olvidar en las remuneraciones es la cotización adicional del empleador de la reforma de pensiones. Según ChileAtiende, es de 3,5% de la remuneración imponible entre agosto de 2026 y julio de 2027, y sube a 4,25% desde agosto de 2027. Es decir, tu presupuesto de 2027 debe considerar dos tasas distintas: 3,5% de enero a julio y 4,25% de agosto a diciembre.
Ejemplo ilustrativo: si la remuneración imponible mensual de una faena es de $30.000.000, la cotización adicional equivale a $1.050.000 al mes entre enero y julio y a $1.275.000 al mes entre agosto y diciembre. En total, es un costo de $13.725.000 durante 2027 que conviene incluir desde el inicio.
Anticipa las compras o reemplazos de equipos y las mantenciones mayores, que suelen ser el gasto que más descuadra un año. Ubícalos en el mes en que realmente ocurrirán.
Proyecta mes a mes tus cobros, considerando los plazos reales de pago de cada mandante, y tus pagos. Luego arma al menos dos escenarios: uno base y uno con menos actividad o con un pago atrasado, para saber cuánto margen de maniobra tienes.
Al proyectar los cobros, recuerda que la Ley 21.131 fija como regla general el pago de las facturas a 30 días desde su recepción. Un plazo mayor, como 60 días, solo es válido si se pacta por escrito como acuerdo excepcional y se inscribe en el registro del Ministerio de Economía; de lo contrario se aplica el plazo legal. Por eso, antes de presupuestar tus cobros, revisa qué plazo tiene realmente cada mandante.
Ejemplo ilustrativo: si una faena factura $25.000.000 al mes y sus costos mensuales son de $18.000.000, con un pago a 30 días debes financiar con caja propia los costos de aproximadamente un mes, unos $18.000.000, antes de recibir el primer pago. Si existiera un acuerdo excepcional a 60 días, ese capital de trabajo se duplicaría a unos $36.000.000. Lo que se financia son los costos de esos meses, no la facturación.
Presupuestar por faena exige que los gastos y los ingresos de cada contrato estén separados. Por eso, conoce el ERP para minería de Defontana y revisa cómo reúne la información de tu operación:
Parte por listar tus contratos y clasificarlos como asegurados, probables o posibles. Luego proyecta los costos de cada faena (personal, equipos, combustible, mantención y logística), considera las inversiones mayores y proyecta la caja mes a mes con los plazos reales de cobro. Finalmente, consolida las faenas y prepara al menos un escenario con menor actividad.
Considera los costos directos (remuneraciones y turnos, arriendo o depreciación de equipos, combustible, repuestos y mantención), los costos de logística en terreno (traslados, alojamiento, alimentación y fletes) y los costos indirectos que asignes con un criterio claro. En 2027, suma también la cotización adicional del empleador: 3,5% hasta julio y 4,25% desde agosto.
Lo que se financia son los costos de la faena durante los meses que transcurren hasta cobrar, no el monto facturado. Como regla general, la Ley 21.131 establece el pago a 30 días; un plazo mayor requiere un acuerdo excepcional por escrito e inscrito en el registro del Ministerio de Economía.
Descarga la plantilla de presupuesto por faena, complétala con los datos de 2026 y proyecta el año siguiente contrato por contrato. Revísala cada mes contra la operación real.