Conocer los costos de operación en faena es la base para cotizar bien, negociar con el mandante y saber si un contrato realmente deja utilidad. Sin embargo, en muchas empresas de servicios mineros el costo real se reconstruye a fin de mes, juntando facturas, planillas de turnos y registros de combustible que están en lugares distintos.
La operación ocurre lejos de la oficina y los gastos se registran en momentos y por personas distintas: el supervisor anota el combustible, administración recibe las facturas y recursos humanos calcula los turnos. Si además los equipos se comparten entre faenas, cuesta asignar cada gasto al lugar que corresponde.
El resultado es una cotización con margen incierto: se cobra por intuición y se descubre meses después que un contrato dejó menos de lo esperado.
Son los que se pueden asignar claramente a una faena: remuneraciones y bonos del personal, arriendo o depreciación de equipos, combustible y lubricantes, repuestos, mantención e insumos.
En faenas remotas pesan mucho los traslados del personal, el alojamiento, la alimentación y los fletes de materiales y repuestos. Suelen quedar fuera de las cotizaciones porque se registran aparte.
Incluyen administración central, supervisión, seguros y garantías. Defínelos con un criterio de reparto claro entre faenas, por ejemplo según horas máquina, personal o ingresos, y mantén el mismo criterio en el tiempo.
Al calcular los costos de operación en faena para 2027, incorpora estos cambios y obligaciones, porque impactan directamente el costo por hora:
Suma todos los costos de una faena en el período y divídelos por la unidad con que cobras: hora máquina, metro perforado, tonelada o día-hombre. Ejemplo ilustrativo: una faena acumula $18.000.000 en costos directos en un mes y operó 300 horas máquina, lo que da $60.000 por hora. Pero si sumas $4.500.000 de traslados, alojamiento y alimentación, y $1.500.000 de costos indirectos asignados, el costo real es de $24.000.000, es decir, $80.000 por hora. Si cotizaste a $75.000 pensando que tenías margen, en realidad pierdes $5.000 por cada hora: $1.500.000 al mes en esa faena.
Cuando compras, remuneraciones y facturación están en sistemas separados, el costo por faena se arma a mano. Conoce el ERP para minería de Defontana y revisa cómo reúne en un mismo sistema la información de tu operación:
Suma en el período los costos directos (remuneraciones, equipos, combustible, repuestos y mantención), los de logística en terreno (traslados, alojamiento, alimentación y fletes) y la parte de costos indirectos que le corresponde a esa faena. Luego divide el total por la unidad con que cobras para obtener el costo por unidad de servicio y compáralo con tu tarifa.
Es lo que te cuesta operar un equipo durante una hora, considerando operador, combustible, mantención, depreciación o arriendo, y la parte de logística e indirectos que le corresponde. Se obtiene dividiendo los costos de la faena o del equipo por las horas operadas, y es la base para cotizar los servicios que se cobran por hora.
Elige un criterio que refleje cómo cada faena usa la estructura central, como horas máquina, número de trabajadores o ingresos, y aplícalo de forma consistente cada mes. Por ejemplo, si tus costos indirectos suman $6.000.000 al mes y una faena concentra el 25% de las horas máquina, le asignas $1.500.000.
Descarga la plantilla de costos por faena, completa los datos del último mes y calcula tu costo por unidad de servicio. Es una buena base para tu próxima cotización.