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Reclutamiento y selección de talento: fases proceso y buenas prácticas

Mayra Ponce Candiotti Autor: Mayra Ponce Candiotti

El reclutamiento y selección permite a las empresas encontrar, evaluar e incorporar personas que respondan a las necesidades de cada puesto. Un proceso bien estructurado ayuda a reducir contrataciones inadecuadas, ordenar las etapas de evaluación y mejorar la experiencia de los candidatos desde el primer contacto.

Cuando una empresa crece, también aumenta la necesidad de gestionar postulaciones, entrevistas, documentos y decisiones de contratación de manera organizada. Por eso, contar con criterios definidos facilita el trabajo del área de Recursos Humanos y permite tomar decisiones con información relevante.

¿Qué es el reclutamiento y selección de personal?

El reclutamiento y selección de personal comprende las actividades que realiza una empresa para atraer candidatos, evaluar sus capacidades y elegir a la persona más adecuada para un determinado cargo.

Aunque suelen mencionarse como un mismo concepto, el reclutamiento y la selección cumplen funciones diferentes. El reclutamiento busca atraer postulantes que cumplan con el perfil requerido. La selección, en cambio, analiza a esos candidatos para determinar quién cuenta con las competencias, experiencia y características necesarias para asumir el puesto.

Ambas etapas deben trabajar de forma coordinada. Si una empresa atrae muchos candidatos, pero no define criterios claros de evaluación, el proceso puede volverse lento. Del mismo modo, si establece requisitos demasiado restrictivos, puede reducir innecesariamente el número de postulantes disponibles.

Por eso, el área de Recursos Humanos necesita establecer un proceso que indique qué debe hacer en cada etapa, quién participa y qué información debe registrar.

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¿Por qué es importante contar con un proceso de reclutamiento y selección?

Una contratación incorrecta puede generar costos relacionados con capacitación, reemplazo, adaptación y pérdida de productividad. Además, cuando una persona no se ajusta al cargo, el equipo debe invertir nuevamente tiempo y recursos para cubrir la posición.

Un proceso de reclutamiento y selección de personal ordenado permite reducir estos riesgos porque establece criterios antes de comenzar la búsqueda.

También ayuda a:

  • Definir con precisión el perfil que necesita la empresa.
  • Atraer candidatos que cumplan con los requisitos del puesto.
  • Comparar postulantes bajo criterios comunes.
  • Registrar los resultados de entrevistas y evaluaciones.
  • Reducir los tiempos destinados a tareas administrativas.
  • Mejorar la comunicación con los candidatos.
  • Mantener información organizada durante todo el proceso.
  • Facilitar la toma de decisiones de los responsables de contratación.

La planificación también evita que cada vacante se gestione de una manera diferente. En lugar de improvisar cada búsqueda, el equipo puede seguir una metodología que se adapte a las características de cada puesto.

Etapas del proceso de reclutamiento y selección de personal

El procedimiento puede variar según el tamaño de la empresa, el cargo y la industria. Sin embargo, existen etapas que permiten estructurar la mayoría de las búsquedas.

1. Identificar la necesidad de contratación

El proceso comienza cuando la empresa identifica la necesidad de incorporar una persona. Esta necesidad puede surgir por la creación de un nuevo puesto, el crecimiento de un área, una renuncia o el reemplazo temporal de un trabajador.

Antes de publicar una vacante, Recursos Humanos debe conocer el objetivo del cargo, sus principales responsabilidades y las condiciones de contratación.

También conviene definir si la posición será permanente o temporal, la jornada, la modalidad de trabajo y el área a la que pertenecerá.

2. Definir el perfil del puesto

La empresa debe establecer qué características necesita encontrar en los candidatos.

El perfil puede incluir:

  • Formación académica.
  • Experiencia laboral.
  • Conocimientos técnicos.
  • Competencias.
  • Habilidades específicas.
  • Nivel de responsabilidad.
  • Disponibilidad.
  • Requisitos indispensables y deseables.

Separar los requisitos obligatorios de los deseables facilita la evaluación posterior. No todos los candidatos tendrán exactamente la misma experiencia, por lo que establecer prioridades permite realizar comparaciones más objetivas.

3. Publicar y difundir la vacante

Con el perfil definido, la empresa puede publicar la oferta en portales de empleo, redes profesionales, bolsas laborales, canales internos u otros medios.

La descripción debe explicar de forma clara las funciones del puesto, los requisitos, la modalidad de trabajo y las condiciones principales.

Una publicación clara también ayuda a atraer candidatos más alineados con la posición. Si la oferta entrega poca información, aumentan las probabilidades de recibir postulaciones que no cumplen con el perfil.

4. Recibir y filtrar postulaciones

Después de publicar la vacante comienza la revisión de candidatos. En esta etapa, Recursos Humanos analiza los currículums y compara la información con los requisitos definidos.

El filtro inicial puede considerar experiencia, formación, conocimientos y otros criterios relacionados directamente con el puesto.

Cuando la cantidad de postulaciones aumenta, realizar esta tarea manualmente puede consumir una parte importante de la jornada del equipo y aumentar el tiempo de cobertura. Por eso, resulta útil centralizar la información y establecer filtros que permitan priorizar a los candidatos.

5. Realizar entrevistas

Las entrevistas permiten profundizar en aspectos que no siempre aparecen en el currículum.

El entrevistador puede preguntar sobre experiencias anteriores, conocimientos, resolución de problemas, motivaciones y situaciones relacionadas con las funciones del cargo.

Para comparar candidatos de manera más objetiva, conviene utilizar una estructura similar en las entrevistas. También se pueden definir criterios de evaluación y registrar las respuestas más relevantes.

En algunos cargos pueden participar diferentes personas durante el proceso. Por ejemplo, Recursos Humanos puede realizar una primera entrevista y luego el responsable del área puede evaluar los conocimientos específicos del candidato.

6. Aplicar evaluaciones

Dependiendo del puesto, la empresa puede utilizar pruebas técnicas, ejercicios prácticos, evaluaciones de conocimientos u otras herramientas.

Estas evaluaciones deben relacionarse con las competencias necesarias para desempeñar el cargo. Una prueba sin relación con las funciones reales puede entregar información poco útil para tomar una decisión.

Los resultados deben registrarse junto con el resto de los antecedentes del candidato para facilitar la comparación.

7. Seleccionar al candidato

Después de completar las evaluaciones, los responsables del proceso analizan los resultados y seleccionan al candidato que mejor responde al perfil.

La decisión debe considerar el conjunto de antecedentes y no únicamente un aspecto aislado, como los años de experiencia o el nivel de estudios.

También resulta importante documentar los criterios utilizados. Esto permite mantener trazabilidad y facilita futuras revisiones del proceso.

8. Solicitar documentos y formalizar la contratación

Una vez seleccionado el candidato, comienza la etapa administrativa. La empresa debe solicitar los documentos necesarios y preparar la información requerida para formalizar la relación laboral.

Aquí se conecta el reclutamiento y selección con otros procesos de gestión de personas. La información recopilada durante la contratación puede alimentar posteriormente el registro del trabajador, la gestión documental, la asistencia, las vacaciones y otros procesos de Recursos Humanos.

Centralizar estos datos evita solicitar información varias veces y reduce la posibilidad de errores por digitación.

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¿Qué debe incluir un manual de reclutamiento y selección de personal?

Un manual de reclutamiento y selección de personal establece las reglas y criterios que debe seguir una organización para gestionar sus procesos de contratación.

El documento puede incluir:

  1. Objetivo del proceso.
  2. Alcance y áreas involucradas.
  3. Responsables de cada etapa.
  4. Descripción del perfil de los cargos.
  5. Canales utilizados para publicar vacantes.
  6. Criterios para filtrar candidatos.
  7. Metodología de entrevistas.
  8. Tipos de evaluaciones aplicables.
  9. Criterios para seleccionar candidatos.
  10. Documentación requerida.
  11. Procedimiento para comunicar la decisión.
  12. Indicadores para evaluar los resultados.

El manual no necesita aplicar exactamente el mismo procedimiento a todos los cargos. La empresa puede establecer una estructura general y adaptar determinadas evaluaciones según la posición.

Por ejemplo, un cargo administrativo puede requerir una evaluación de conocimientos y herramientas digitales, mientras que una posición comercial puede incorporar ejercicios relacionados con negociación o atención al cliente.

¿Cómo mejorar el reclutamiento y selección?

Optimizar el proceso no significa agregar más etapas. En muchos casos, significa eliminar tareas repetitivas y ordenar mejor la información.

Uno de los primeros pasos consiste en definir perfiles claros. Si la empresa no sabe exactamente qué necesita, tampoco podrá evaluar correctamente a los candidatos.

También conviene establecer tiempos para cada etapa. Una vacante que permanece abierta durante demasiado tiempo puede afectar la operación y aumentar la carga de trabajo del equipo.

Otro punto importante es centralizar la información. Cuando los currículums, evaluaciones, correos y documentos se encuentran en diferentes plataformas, Recursos Humanos debe invertir más tiempo en buscar datos y actualizar registros.

La tecnología puede ayudar a resolver este problema.

Tecnología para gestionar el proceso de selección

Las herramientas digitales permiten centralizar información y automatizar tareas administrativas relacionadas con la gestión de personas. En empresas que manejan varias vacantes o cuentan con equipos en crecimiento, esta capacidad puede marcar una diferencia importante.

Un software de gestión de personas puede permitir administrar información de candidatos, organizar procesos de selección, registrar evaluaciones y mantener los antecedentes asociados a cada postulante en un mismo entorno.

Además, cuando esta solución se conecta con otros procesos de Recursos Humanos, la empresa puede evitar que el equipo vuelva a ingresar manualmente información que ya registró durante la contratación.

Por ejemplo, después de seleccionar a una persona, sus datos pueden pasar a formar parte de la gestión del trabajador y relacionarse con procesos como documentación, asistencia, vacaciones, remuneraciones y otros aspectos de la administración laboral.

En este escenario, un ERP también puede aportar una visión integrada de la empresa cuando conecta la gestión de personas con áreas como finanzas, contabilidad y operaciones. Esto permite trabajar con información centralizada y reducir la dependencia de planillas o registros dispersos.

Indicadores para medir el reclutamiento y selección

Medir el proceso permite identificar qué etapas funcionan y cuáles generan mayores demoras.

Algunos indicadores útiles son:

Tiempo de cobertura: mide cuánto demora la empresa en cubrir una vacante desde que inicia la búsqueda hasta que selecciona a una persona. Por ejemplo, según ALWA, en Perú este proceso puede tomar entre 2 y 4 semanas para perfiles administrativos o junior, y entre 4 y 8 semanas para puestos técnicos o especializados, como minería, ingeniería o tecnología.

Cantidad de postulantes por vacante: permite conocer el nivel de respuesta que genera una publicación.

Tasa de candidatos seleccionados: muestra qué proporción de postulantes avanza hasta la contratación.

Costo por contratación: considera los recursos utilizados para cubrir una posición, como publicaciones, evaluaciones y horas de trabajo del equipo.

Rotación temprana: permite identificar cuántas personas abandonan la empresa poco tiempo después de su incorporación.

Tiempo por etapa: ayuda a detectar dónde se producen los principales retrasos del proceso.

Estos indicadores permiten tomar decisiones con datos. Si una vacante recibe muchos candidatos, pero pocos cumplen con los requisitos, la empresa puede revisar la publicación o los canales utilizados. Si las entrevistas concentran la mayor demora, puede ser necesario reorganizar las agendas o mejorar la coordinación entre las áreas.

Un procedimiento de reclutamiento y selección de personal bien definido, acompañado de herramientas digitales, permite mantener mayor control sobre cada etapa. Así, Recursos Humanos puede dedicar menos tiempo a tareas manuales y más tiempo a evaluar candidatos, acompañar a los equipos y mejorar la gestión de las personas.

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